Las plazas callejeras que antes congregaban a decenas o hasta cientos de personas esperando ver una batalla de rap ya no son lugares seguros en este contexto. Esto ha provocado que las competencias migren a otros escenarios dentro de la nueva normalidad. Dos personajes de la cultura del freestyle nos cuentan cómo la pandemia ha afectado y modificado las dinámicas de estos eventos.

Por Joe Vasquez

Gerson Cruz Rodriguez es un joven estudiante de San Marcos, pero en el mundo del freestyle es conocido como “GCR”. Él es el organizador de una de las batallas de rap más importantes del país: “Rapstyle”. Su habitual ubicación cerca de la estación Bayovar del Metro de Lima ahora está vacía. Sin embargo, eso no ha sido impedimento para que Gerson siga promoviendo la cultura del freestyle, esta vez por medio de las plataformas virtuales.

Tras un evento en Trujillo a mediados de marzo, GCR tuvo que regresar a Lima de un momento a otro porque el presidente Vizcarra acababa de anunciar una cuarentena en todo el país . Luego de meses de inactividad, “Rapstyle” logró organizar su primera fecha de competencia completamente virtual. Este evento tuvo como ganador a “Diego MC”, estudiante de la PUCP.

Gerson, además de ser organizador de eventos de rap, se desempeña como jurado en “FMS Perú”, la liga peruana de batallas de rap. A pesar de esta estabilidad a nivel laboral, reconoció que se vio afectado al inicio de la cuarentena. Nos contó que cayó en una crisis emocional cuando la pandemia empezó, pero no se preocupó tanto por el freestyle, porque sabía que no se vería tan afectado. “Más me preocupé por el tema personal, porque más allá de mí hay gente detrás que me impulsa, entonces tenía que reponerme”, declara.

El freestyle, como cualquier disciplina de canto, requiere mucha concentración y buena respiración. Y este último elemento puede verse afectado severamente por el nuevo coronavirus. Según GCR, algunos de sus compañeros de rimas se contagiaron y, aunque lograron recuperarse, su estado mental ya no es el mismo. “Los freestylers siguen con efectos secundarios, tienen traumas: el miedo a salir, a competir, a hacer un doble-tempo (estilo de rapear a alta velocidad)”.

GCR usando una mascarilla con diseño de «FMS». FOTO: Archivo Personal.

A pesar de las situaciones complicadas que ha generado la pandemia, GCR afirma que “el rap siempre está a la vanguardia, es algo que rompe esquemas. Se adapta y se readapta”. Esta forma de entender el rap le permitió redescubrir plataformas como Discord y Zoom para poder reinventar los torneos. Por otro lado, los torneos más grandes y con mayor presupuesto, como la “Final Nacional de Red Bull Perú”, han decidido realizar sus competencias de manera presencial, pero sin público y tomando las medidas sanitarias necesarias como la toma de pruebas de descarte y constante desinfección.

Pese a la buena adaptación de GCR y otros competidores a las batallas virtuales, este sigue siendo un formato que aún no convence del todo. Tal es el caso de Paulo Iglesias o “Xplain”, estudiante de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la PUCP. “Ya estaba encontrándome, estaba llegando a un momento en el que mi nivel de confianza y mi nivel de freestyle se estaban complementando. Estaba subiendo bastante mi pico de nivel y llega esto y me toca encerrarme. Tenía todo esquematizado y se derrumbó”, afirma. 

“Intenté practicar amistosos virtuales y gané un par, pero no me gusta. No siento la magia, no siento la adrenalina. Me parece un formato súper apagado”, sostuvo Paulo. También asegura que lo pensaría dos veces antes de intentar participar en una competencia virtual, ya que esta reinvención del rap no lo “llena” y no se sentiría bien ganando una competencia que no lo satisfaga en el aspecto emocional.

Si bien todo el contexto ha afectado de manera personal a muchos freestylers, la pandemia no es un tema especialmente recurrente en las batallas más destacadas. No obstante, algunas veces se puede escuchar la alusión a la enfermedad en alguno de los versos.