Foto: Angezia Notizie Salesiana

María Auxiliadora, la Basílica que cumplirá 100 años el 30 de julio

Fue inaugurada en 1921 como “Homenaje por el Centenario de la Independencia del Perú”, innovando el modelo arquitectónico de las iglesias del país. Este templo de la Congregación Salesiana fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en mayo. David Franco, jefe del Archivo Histórico Salesiano, explica en las siguientes líneas la importante contribución de la Basílica a la cultura peruana.

El 30 de julio de 1921, el presidente Augusto B. Leguía asistió a la inauguración de la Basílica de María Auxiliadora de Lima, un monumento que innovó el diseño arquitectónico de los templos católicos del Perú. A menos de dos meses de celebrarse el centenario de su inauguración, este templo ubicado en el distrito de Breña fue declarado recientemente Patrimonio Cultural de la Nación. Es el principal reconocimiento del Estado a la contribución histórica, arquitectónica y religiosa de la Congregación Salesiana al Perú.

La resolución ministerial destaca, entre otros criterios, el valor histórico del monumento. David Franco, historiador y jefe del Archivo Histórico Salesiano, explica el porqué de su relevancia. “La Basílica de María Auxiliadora fue inaugurada como un ‘Homenaje nacional por el Centenario de la Independencia del Perú’. Cuando inició su construcción en 1916, el nuncio apostólico del país, monseñor Ángel Scapardini, propuso otorgarle este título. El arzobispo de Lima y los obispos de la nación estuvieron de acuerdo. Por otro lado, es el único monumento católico construido en el Perú durante la República que tiene el rango de ‘Basílica menor’”.

La Basílica fue reinaugurada tres años después, ya que la construcción del templo no concluyó en 1921. El 8 de diciembre de 1924, en vísperas de la celebración por el centenario de la Batalla de Ayacucho, se realizó una ceremonia para celebrar la culminación de este trabajo con la presencia de las principales autoridades oficiales y eclesiásticas del país.

El expresidente Augusto B. Leguía junto a su gabinete ministerial, monseñor Emilio Lisson, arzobispo de Lima (a su derecha), y monseñor García Irigoyen, obispo de Trujillo (a su izquierda), en la ceremonia de inauguración de la Basílica de María Auxiliadora el 30 de julio de 1921. Foto: Archivo Histórico Salesiano.

“Antes de la inauguración de la Basílica, la mayoría de iglesias del Perú eran construidas con base en un esquema arquitectónico tradicional del virreinato. Este consiste en dos torres escoltando una ‘portada retablo’. La Basílica revolucionó este modelo: tiene una sola torre monumental y no cuenta con una ‘portada retablo’. Por lo tanto, la Basílica es un hito en la arquitectura religiosa de nuestro país”, detalla Franco.

El arquitecto encargado del diseño del monumento fue el sacerdote Ernesto Vespignani, a quien la monarquía italiana condecoró con el grado de Comendador en 1922 por su labor arquitectónica. El promotor de la construcción de la Basílica fue el sacerdote Carlos Pane.

Otro motivo de la declaración del templo salesiano como Patrimonio Cultural es su valor religioso. Este monumento tiene los rangos de “Santuario Mariano Arquidiocesano”, otorgado por el Arzobispado de Lima, y “Basílica menor”. “En el mundo, solo existen cuatro ‘Basílicas mayores’ que están en Roma. Sin embargo, el papa concede el título de ‘Basílica menor’ a otros templos ubicados fuera de la capital italiana, los cuales tienen una importancia notable por su arquitectura, ornamentación, rol en la difusión de la fe, entre otros aspectos. Es el máximo rango al que puede aspirar un santuario católico fuera de Roma”, explica Franco.

Además, este templo situado en Breña es el punto de partida y llegada de la procesión de María Auxiliadora, la segunda procesión más multitudinaria de Lima luego de la del Señor de los Milagros.

Imagen de María Auxiliadora saliendo de la Basílica para recorrer las calles de Breña en procesión. Foto: Cofrades.

David Franco señala que la declaración de la Basílica de María Auxiliadora como Patrimonio Cultural de la Nación implica responsabilidades para la Congregación Salesiana contempladas en la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación.

En primer lugar, preservar el templo para evitar su deterioro. En segundo lugar, poner a disposición de la ciudadanía información sobre la historia del monumento. Los salesianos, previamente, han publicado libros sobre la Basílica de María Auxiliadora. En julio presentarán una obra conmemorativa por el centenario de la inauguración del templo. Asimismo, el Archivo Histórico Salesiano, ubicado en el distrito de Breña, cuenta con una colección digital en su página web que permite acceder a fuentes primarias sobre la construcción e inauguración de la Basílica en formato PDF. En tercer lugar, la congregación se compromete a que el templo siempre esté a disposición del Ministerio de Cultura para las respectivas evaluaciones de conservación.

De igual manera, el Estado asume compromisos y brinda facilidades para la protección de la Basílica. “La Ley General del Patrimonio Cultural establece que, si alguna empresa desea realizar una donación económica para el cuidado o restauración del templo, el Gobierno reconoce esa contribución como elemento de exoneración tributaria. Esto sirve como estímulo para que las empresas apoyen a la conservación del monumento”, refiere Franco.

Interior de la Basílica de María Auxiliadora. Foto: Congregación Salesiana del Perú.

La Congregación Salesiana cumple 130 años de presencia en el Perú el 2021. Al júbilo por la celebración de este aniversario se añade la declaración de la Basílica de María Auxiliadora como Patrimonio Cultural de la Nación en el centenario de su inauguración. Por ello, David Franco manifiesta que los salesianos anhelan que la misa y Te Deum del 28 de julio se realicen en este monumento. “La Basílica tiene argumentos históricos, arquitectónicos y religiosos para ser la sede de la gran celebración litúrgica del Bicentenario, sobre todo porque es el templo construido en homenaje al Centenario de la Independencia de la República. El 26 de julio del año pasado planteamos esta propuesta al arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo. Él respondió que la idea es de su agrado, pero la decisión final depende del Poder Ejecutivo. Enviaremos de nuevo esta solicitud al arzobispo ya que la Basílica ahora forma parte del Patrimonio Cultural de la Nación”.