Por Alejandro Delgado Tong

La pandemia del COVID-19 ha tenido un impacto considerable en todas las esferas de la sociedad a nivel internacional. Los medios de comunicación se han visto particularmente confrontados por esta emergencia mundial porque la forma de hacer periodismo ha cambiado durante los últimos cuatro meses, especialmente a nivel de sus costumbres y prácticas.

Muestra de ello es que el reporteo – como se le dice coloquialmente al “detrás de cámaras” de la noticia entre los colegas de la profesión – cambió drásticamente. Durante más de 100 días, muchos periodistas tuvieron el reto de producir sus notas a través de llamadas telefónicas y medios sociales casi exclusivamente. Si ubicar a un funcionario o representante de una asociación era ya difícil de manera presencial, hacerlo mediante un soporte tecnológico
intermediario lo complejizó aún más.

En la lucha contra el COVID-19, algunos medios peruanos y extranjeros cumplieron un rol muy importante aportando información rigurosa y veraz. En su esfuerzo por establecer canales de información fluidos con la audiencia, algunos equipos periodísticos se animaron a explicar minuciosamente algunas cuestiones médicas o evidenciar prácticas inadecuadas en la gestión. Este enfoque por asuntos de interés público es algo que destacamos.

Por otro lado, durante la cuarentena han abundado las fake news y las noticias que, si bien tenían la intención de informar, lo hicieron de manera descuidada, contribuyendo así a la incertidumbre frente al COVID-19. Encontramos que varios de estos errores se han propiciado por lanzarse a trabajar temas que están fuera de la agenda del medio y del dominio de su personal, consultando evidencias escasas y no verificadas, o haciéndolo de manera tan escueta
que no cabía espacio para la explicación. Esto también es desinformar.

También han salido a la luz las simpatías de algunos canales o publicaciones por ciertos intereses económicos que algunos personajes quisieron mantener debajo de la mesa a pesar de estar influyendo en la agenda. A esto se le suma la poca diversidad periodística en los discursos presentados como informativos en estos medios.

Y, por si fuera poco, los días de aislamiento han evidenciado un debate que por mucho tiempo se ha querido evitar: el final de la prensa escrita. Cuando al auge de la tecnología se le suma una pandemia y una eventual crisis económica, empiezan nuevamente las interrogantes. Muchos diarios de papel se vieron forzados a repensar su rol dentro de la sociedad en un escenario en el que la web está más a la mano y es más segura que un compendio de hojas. Aunque es una discusión que lleva años sobre la mesa, la incertidumbre que genera el COVID-19 mueve a hacer reflexiones profundas y a ensayar una que otra decisión a futuro.

¿De qué manera los periodistas han trabajado durante la pandemia? ¿Cuál ha sido el impacto de la cuarentena mundial en los medios de comunicación? ¿Ha estado la prensa a la altura de la emergencia que estamos viviendo? EsViral es un proyecto de periodismo de opinión que trata de explicar estos y otros fenómenos que se han hecho espacio en la labor periodística en los últimos meses.

 

Equipo: Alejandro Delgado Tong (edición), Angela Echenique, Brenda Ballesteros, Estefani Delgado, Fátima Chávez, Ingrid del Río, Jessica Lindley y Xilena Pinedo.
Agradecimientos: Santiago Pedraglio (docente del curso) y Valquiria Ramos (jefa de práctica)
Ilustraciones: Juan Miguel Pasco (@kidzart.pe)