Taruka: Universitarios ofrecen talleres virtuales gratuitos a niños entre ocho y doce años

Esta iniciativa busca generar nuevos espacios de bienestar para los más pequeños y, de esta manera, combatir los efectos negativos que el confinamiento ha traído para ellos. Nicole Anchillo, coordinadora general de ‘Taruka, aprende y juega’, cuenta cómo surgió la idea de un proyecto que busca generar espacios recreativos en los que más niños y niñas tengan la oportunidad de desarrollar sus habilidades socioemocionales, es decir, aquellas que les permitirán expresarse y relacionarse de manera sana en el entorno, y así tener las herramientas necesarias para afrontar los desafíos de la vida diaria.

Por Pamela Argomedo

Todo comenzó en el taller de Habilidades Gerenciales 2 que se dicta en la Facultad de Gestión y Alta Dirección de la PUCP. El objetivo era desarrollar un proyecto a lo largo del semestre 2020-2. Para entonces, los fundadores ya compartían el deseo de generar espacios recreativos, pero aún desconocían hacia quienes dirigirlos. Adultos mayores y adolescentes fueron sus primeras opciones, hasta que encontraron una coincidencia: la mayoría tenía hermanos pequeños. “Muchos en el equipo veían a sus hermanos estresados. Querían que ellos pudieran conversar y compartir con otras personas además de los familiares. Es decir, que salieran de la burbuja en la que se estaban aislando”, recuerda Nicole. 

Esa fue la motivación inicial de Lucía Castillo, Camila Dávila, Franklin Del Águila, Thalía Cruzado, Daniel Bereche y Nicole Anchillo, los fundadores de Taruka. Sin embargo, a lo largo de los once meses que lleva desarrollándose el proyecto, han surgido nuevas motivaciones. Así, al día de hoy, Taruka se presenta como un proyecto que no solo busca generar espacios recreativos, sino que a ello se le suma un nuevo objetivo: fortalecer las habilidades socioemocionales (autoconciencia, gestión de emociones, sociabilidad, empatía, etc.) de cada niño y niña en el Perú.

Aprende y juega

Niños mostrando un ‘Osigami’ (oso de papel) realizado en el taller de manualidades durante el semestre 2021-1. Foto: Archivo personal.

Los talleres que brinda Taruka se desarrollan a través de la plataforma Zoom y están dirigidos a niños de todo el Perú entre los ocho y doce años. En cada nueva edición se abre un proceso de inscripción para los interesados. “Nuestra convocatoria ha cambiado. Actualmente, ya no solo llamamos alumnos a través de nuestras redes sociales, sino que también contamos con cupos para aquellos niños que provienen de nuestras alianzas con colegios y municipalidades. De esta manera, más niños se enteran de nuestros talleres y pueden integrarse a ellos”, cuenta Nicole.  

Una vez el proceso de inscripción culmina, los niños son agrupados por edades: un grupo de 8 a 9 años y otro de 10 a 12. Cuando los alumnos ingresan al Zoom son divididos nuevamente y se crean cuatro salas. Una vez dentro encontrarán un tallerista y un número máximo de quince alumnos. De esta manera, se busca lograr que las sesiones sean más personalizadas.

En el taller de Manualidades los niños pueden aprender cómo construir un laberinto mágico o una tortuga de papel. En Experimentos aprenden de ciencia mientras construyen un submarino o crean tinta invisible. En Idiomas pueden tener un acercamiento a lenguas como el alemán o el portugués, mientras que en Minichef pueden aprender a preparar postres sencillos y rápidos como las trufas. 

Con el dictado de estos talleres, el equipo busca que todos los niños puedan realizar actividades innovadoras, por ello, siempre se encuentran actualizando sus propuestas para cada edición. Sin embargo, un aspecto que nunca cambia es el de garantizar la accesibilidad de las actividades, por está razón, procuran que los materiales a utilizar sean sencillos y puedan encontrarse fácilmente en casa. 

Pero los talleres de Taruka no solo requieren establecer vínculos con los alumnos, sino también establecer una comunicación constante con los padres. “Cuando un niño se inscribe, agregamos a los padres de familia a un chat exclusivamente para ellos. Somos conscientes de la importancia que tienen no solo en el sentido de estar presentes para guardar la seguridad de los niños durante los talleres, sino también en la construcción de una salud mental, emocional y física saludable, pues son ellos quienes, en su mayoría, pasan más tiempo con los chicos”, explica la directora del proyecto. 

Dentro del equipo, el subárea de Fidelización busca mantener un contacto fijo con ellos mediante distintas actividades: bienvenida para padres, charlas informativas, distribución de material informativo elaborado por el Minedu, entre otras. Además de ello, el chat es la herramienta mediante la cual se envía la lista de materiales y los enlaces de Zoom para cada sesión.

Así, en el actual semestre, Taruka presenta los siguientes talleres: Minichef, Experimentos, Teatro, Manualidades, Apps, Idiomas y Danza. Cada uno se lleva a cabo los días domingos de 4 a 6 de la tarde, según el orden establecido en el cronograma de la edición.

La familia Taruka

Integrantes de Taruka en la Bienvenida de voluntarios del semestre 2021-2. Foto: Archivo personal.

Actualmente, Taruka está conformado por estudiantes de diversas carreras y universidades. En un inicio eran los fundadores quienes, además de dictar los talleres, se hacían cargo de cada área. Esto resultaba viable dado que el proyecto empezó con un promedio de doce niños durante el 2020, pero para la edición de verano de este año el número de inscritos en cada taller se triplicó. “No vimos el alcance que tendríamos. Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que si queríamos que el proyecto funcionara adecuadamente, necesitábamos aumentar el número de personas en las distintas áreas. A raíz de esto es que empezó un proceso de convocatoria más grande, abierto a estudiantes de cualquier carrera y universidad. De esta manera buscamos brindarle al proyecto una mirada más integral”, manifiesta Nicole. 

Asimismo, el equipo también busca que sus voluntarios se encuentren correctamente capacitados. Ese es el caso de los talleristas, quienes se encuentran en interacción constante con los niños pues son los encargados de impartir las clases. Al brindarles capacitaciones se desea que los voluntarios cuenten con las herramientas necesarias para brindar las lecciones de manera satisfactoria, pues sabrán cómo tratar con los niños de manera profesional y manejar asertivamente las diversas situaciones que puedan presentarse a lo largo de las sesiones. 

Hasta la fecha, se han unido 42 voluntarios quienes están distribuidos en cada una de las cuatro áreas: Proyectos, Relaciones Públicas, Comunicaciones y Gestión del Talento Humano.

Novedades en los talleres

Para este semestre, Taruka se ha aliado con ‘Juega en tu Barrio’, una organización que busca fortalecer las habilidades sociales de niños, niñas y adolescentes que viven en zonas vulnerables del país a través del juego y el deporte. Esta asociación ha sido pensada para fortalecer la salud deportiva y social de los niños que participan en los talleres, pero también para capacitar a los talleristas y brindarles nuevas herramientas metodológicas. 

“Gracias a esta alianza podremos implementar actividades físicas en Taruka. De este modo los niños podrán relacionarse mientras están en movimiento. Esto es muy importante, porque en la mayoría de nuestras sesiones ellos permanecen sentados, cuando no debería ser así. Los chicos ya llevan mucho tiempo en esa posición durante sus clases escolares” sostiene Nicole. 

Por esa razón, el proyecto decidió incorporar los talleres de Danza y Teatro. En el primero, los niños podrán aprender pasos básicos de Festejo, mientras que en el segundo taller realizarán dinámicas de relajación, estiramiento, trabajo con el cuerpo y desenvolvimiento. 

“Si desean un espacio para divertirse y poder pasar un tiempo con otros, vengan a Taruka y únanse a esta familia para poder jugar y aprender juntos”, invita la directora.