Ver mujeres trabajando en esta rama del periodismo no es algo común en nuestro medio. Rosa Muñoz y Camila Zapata, dos jóvenes periodistas, se están abriendo camino en la cobertura deportiva. Aquí las dos cuentan sus breves pero esforzadas trayectorias, las desigualdades que enfrentan y el machismo que han vivido en los medios, así como la experiencia de cada una en la Liga 1.

Por Andrea Revilla

Por muchos años se ha pensado que el periodismo deportivo es un espacio que debe ser dominado por hombres. Las mujeres que han incursionado en este ámbito profesional han sido blanco de prejuicios machistas y también han sufrido acoso. Y si bien no hay muchos referentes femeninos en esta rama del periodismo, poco a poco van apareciendo más mujeres que buscan un rol más protagónico. Este es el caso de Rosa y Camila. Ambas, junto a Talía Azcárate, han marcado un hito en esta búsqueda de mayores espacios de realización profesional al formar parte de un equipo conformado solo por mujeres que narró y comentó el duelo entre Atlético Grau ante Binacional por la fecha 15 de la Liga 1. El partido fue transmitido por DirecTV Sports el pasado 7 de octubre. En aquella ocasión, Atlético Grau se llevó la victoria (3-0).

Rosa Muñoz: La primera narradora mujer

Rosa como locutora en el Estadio Nacional en un partido de fútbol femenino. FOTO: Archivo personal.

Rosa (23) estudió periodismo en el Instituto San Ignacio de Loyola (ISIL). Pese a su juventud conoce varias salas de redacción. Ha trabajado en medios como Radio Nacional, Ojo, El Bocón y Correo. Rosa se ha convertido en la primera narradora mujer de la Liga 1. Un logró que jamás imaginó alcanzar a su edad. Cuenta que su plan inicial era estudiar medicina veterinaria. Esa era su meta hasta que un amigo le habló sobre las vivencias, rutinas y emociones de quienes se dedican al periodismo deportivo. Ella quedó fascinada. Pero esta fascinación no surgió de la noche a la mañana. Ella recuerda que, gracias a su padre, desde niña tuvo una estrecha relación con el fútbol. “Iba al estadio con mi papá, creo que en el fondo siempre supe que quería pasar mi vida en un estadio”, afirma.

Rosa aclara que no tuvo mayor dificultad para ingresar a trabajar en medios y programas deportivos gracias a que coincidió con personas que le dieron la oportunidad de desenvolverse como periodista. “Depende de la calidad humana de las personas con las que coincides. Algunos van a cuestionar tus capacidades porque piensan que tú no puedes dar más allá de papeles irrelevantes. Yo me siento afortunada de haber coincidido con grandes profesionales que nunca me han hecho sentir menos”, explica.

Ella sostiene que se les debe dar más espacio a las mujeres periodistas en los medios, como lo ha hecho DirecTV, que decidió entregar a tres mujeres la responsabilidad de narrar y comentar un partido de la Liga 1. “Creo que partió de la idea de buscar igualdad de oportunidades entre varones y mujeres. DirecTV ha hecho una gran apuesta, ojalá más medios sigan el ejemplo”, añade la periodista.

La narradora revela haber sido objeto de comentarios machistas luego de sus transmisiones en vivo. “Todavía hay personas que se resisten a aceptar que realmente las mujeres podemos desarrollarnos en el ámbito deportivo. Con el tiempo he aprendido a no darles importancia”, afirma. Rosa cree que la mejor forma de combatir estas críticas es demostrando todo lo que sabes, “que se note que te estás sacando el ancho, que das lo mejor de ti y que quede claro que sobre deportes sabes tanto o más que un hombre. Por mi parte, siempre me pongo a investigar y leer mucho sobre cada jugador. Averiguo incluso dónde nació, cuándo es su cumpleaños, la historia de los clubes, cómo fueron fundados o quiénes lo fundaron. La mejor manera de cerrar bocas es simplemente haciendo tu chamba de la mejor forma”, afirma.

Resalta que su experiencia en la Liga 1, junto a Camila Zapata y Talía Azcárate, ha sido de las mejores en su corta trayectoria como periodista. “Ese día nos sentimos muy felices por la grata experiencia. Apenas es el inicio de esta revolución que queremos hacer en los medios de comunicación en cuanto al papel que las mujeres desarrollan en estos. Ahora me siento mucho más motivada a seguir aprendiendo, quiero ser un referente y ayudar a las chicas que se quieran dedicar a esta rama del periodismo”, sostiene.

Rosa cree que uno de sus mayores objetivos es lograr que su generación sea la última que tenga que lidiar con comentarios machistas. “Siento una gran responsabilidad, porque quiero romper barreras y estereotipos. Quiero abrir puertas para que más chicas se dediquen a esto sin ese temor al qué dirán”, afirma.

Camila Zapata: Por un periodismo deportivo con mujeres

Camila Zapata el 7 de octubre de este año en la transmisión del partido entre Atlético Grau y Binacional de la Liga 1. FOTO: Archivo personal.

Camila es egresada de la Especialidad de Periodismo de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). Desde niña supo que quería dedicarse a esta carrera el resto de su vida. “Si ahora ejerzo el periodismo deportivo es porque mi padre estudió Periodismo. Cuando era chica, siempre lo veía informado y haciendo un buen análisis crítico de los partidos. Yo quería tener esa misma capacidad de estar informada y querer comunicar”, recuerda. Su pasión por la práctica deportiva también nació en su infancia. “Mi mamá y mi hermano me incitaron mucho a hacer deporte. He practicado básquet, natación, gimnasia y fútbol”.

Camila cuenta que para ella sí fue complicado entrar al medio deportivo. “Las niñas y adolescentes crecimos con pocas mujeres como referentes en el oficio, menciono a Romina Antoniazzi y Daniela Fernández y tal vez otra colega más en pantalla. Pero las mujeres no eran utilizadas propiamente para hacer análisis, sino como periodista “florero”, que es una mujer con un vestido para el espectáculo. No como una periodista que informa y analiza”, sostiene. Además, señala que en los medios todavía existe mucho machismo y desigualdad por combatir. “Siempre se piensa más en los hombres que en las mujeres. No hemos tenido las mismas oportunidades para trabajar y demostrar que sí sabemos de deportes. Recién este año, en pleno 2020, estamos teniendo esas oportunidades, estamos encontrando espacios y eso refleja la desigualdad. El periodismo deportivo ha apartado a las mujeres durante mucho tiempo”, afirma.

Cuenta que cuando inició en el ámbito deportivo recibió comentarios de periodistas que ponían en duda sus conocimientos sobre fútbol. “Cuando recibo esos comentarios solo pienso: ¿Y por qué creen que me contrataron? ¿Para que ponga mi cara o por alguna cuestión física? Obviamente estoy acá porque sé de fútbol”, asegura Zapata. Cree que existe un prejuicio social, asumen que la mujer necesita ayuda para poder llegar a buenos puestos de trabajo.

Sobre su experiencia en la Liga 1, cuenta que quedó muy satisfecha junto a sus compañeras, Talía Azcárate y Rosa Muñoz, ya que se iba a hacer realidad lo que planificaron con tanto esfuerzo. Para ella era un sueño que un partido sea narrado solo por mujeres. “Cuando iba a comenzar el partido nos dimos fuerza entre todas, sabíamos que estábamos allí por una razón: entretener al público, informarlo y marcarlo como un hecho histórico”, dice Zapata.

Camila se siente feliz como periodista deportiva y con lo que va logrando, con mucho esfuerzo, en el corto tiempo que ejerce la profesión. “Puedo visualizar las metas que tenía de chica cuando miraba los partidos de fútbol, veo cómo mis sueños se están haciendo realidad. Tengo la suerte de poder vivir de lo que amo”, confiesa. Una de sus metas es llegar a ser un ejemplo para las niñas y adolescentes en el ámbito deportivo. “Quiero marcar un camino para que más mujeres se sumen y puedan andar por él sin miedos, mi sueño máximo es ayudar a otras mujeres a abrirse un espacio propio”, culmina la periodista.