De la butaca al sofá: las nuevas ventanas de exhibición del cine peruano

El cierre indefinido de las salas de cine debido al Covid-19 significó un gran golpe para la distribución de películas peruanas. Sin embargo, contra todo pronóstico, estas pudieron encontrar nuevos caminos para exhibirse. En la siguiente nota, Emilio Bustamante y Sebastián Pimentel, especialistas en cine peruano, explican el rol que han tenido los medios alternativos, como el streaming y los festivales de cine virtuales, en la distribución de filmes nacionales durante la pandemia.

En el 2020, a pesar de la crisis en la producción cinematográfica que provocó la pandemia a nivel mundial, en el Perú se estrenaron 42 películas. “Es un número alto considerando las restricciones sanitarias”, comenta Bustamante, guionista y docente universitario, luego de comparar la cifra con las 52 cintas realizadas en 2019. No obstante, si bien el Covid-19 no afectó el rodaje de las películas nacionales, estas enfrentaban un problema: su distribución. 

Debido a la suspensión repentina de las salas de cine a partir de la quincena de marzo de 2020, muchas películas peruanas que estaban punto de estrenarse, como “La Cantera”, de Miguel Barreda, o “Canción sin Nombre”, de Melina León, tuvieron que aplazar su estreno indefinidamente. En este escenario adverso, el cine peruano encontró la solución al problema de su distribución en dos medios principales: los servicios de streaming y los festivales de cine.

Los servicios de streaming:

Desde su creación a inicios de los 2000, las plataformas de streaming, o de consumo de contenido audiovisual a través de medios digitales, “han significado una revolución en la manera en que el público experimenta el cine”, afirma Pimentel, crítico de cine de El Comercio. Debido a sus bajos costos de suscripción y al amplio catálogo de series y películas que ofrecen, estos servicios fueron posicionándose como una de las alternativas principales para ver contenido audiovisual. Durante la pandemia, el streaming se consolidó como el medio de entretenimiento predilecto.

En el caso peruano, según una encuesta realizada por Sherlock Communications, el 84% de los encuestados se suscribieron, por lo menos, a una plataforma de streaming en 2020. Debido a su gran popularidad, las productoras vieron en estos servicios una opción viable para la distribución de las películas nacionales. En el último año, de las 42 películas estrenadas, 13 de ellas fueron exhibidas en plataformas de pago locales como Cineaparte, Cinestesia o Movistar Play; y a través de servicios gratuitos como Facebook Live, YouTube o Lima Gris. 

Página oficial de Cineaparte, la primera plataforma de streaming peruana creada en 2015 por El Sur Cine Digital. Foto: Cineaparte.

De la misma manera, Netflix, una de las plataformas de streaming más importantes del mundo, adquirió los derechos de algunas películas que habían aplazado su estreno debido al cierre de los cines. En julio del año pasado, la plataforma estrenó “Retablo”, de Álvaro Delgado, y puso fin a la espera indefinida en la que se encontraba “Canción sin Nombre”, de Melina León, para por fin estrenarla en enero de este año.

Afiche de “Canción sin nombre”, película de Melina León que fue estrenada en Netflix en enero de este año.

Asimismo, productoras nacionales independientes decidieron incursionar en el desarrollo de miniseries web para ser estrenadas de forma gratuita en plataformas como YouTube o Facebook Live. Entre los programas realizados figuran “Miitiin”, de la productora del mismo nombre, y “Brigada de Monstruos”, de Taberna Studios. Por otro lado, “también se estrenaron miniseries web realizadas por cineastas jóvenes en el interior del país”, señala Bustamante. Algunas de estas series son “Mejor Chola que Mal Acompañada”, del colectivo feminista Chola Contra visual, en Huancayo; y “En Búsqueda de la Sirena”, de Dastenash Films que, aparte de ser estrenada en línea, también fue exhibida en canales de televisión en Cajamarca. 

Afiche oficial de «Mejor chola que mal acompañada», miniserie web producida por el colectivo feminista Chola Contravisual. Dibujo: Ibraincibreros.

Los festivales del cine y la virtualidad:

Desde sus inicios, los festivales de cine han sido considerados como uno de los impulsores más importantes del cine local. En estos eventos se presentan una variedad de películas nuevas, tanto nacionales como internacionales, a un público seleccionado y se reconoce a las mejores en distintas categorías como mejor largometraje, mejor actuación, etc. Sin embargo, “si bien estos eventos son muy valiosos para la exhibición de nuevas películas, son espacios muy cerrados que limitan la distribución de las cintas ya que solo pueden ser vistas por aquellos que atienden a los festivales”, precisa Pimentel.

Debido a la pandemia, estos eventos no pudieron realizarse de forma presencial, por lo que tuvieron que transmitir las películas en línea. “El hecho de que los festivales sean virtuales facilita que las películas sean vistas por un público más amplio ya que puedes ver cualquier festival desde tu hogar”, añade Bustamante.

En el Perú, donde regiones como Huánuco, Trujillo, Puno y Lima presentan una variedad de festivales de cine a lo largo del año, se aprovechó la virtualización de estos eventos para la exhibición de películas nacionales. El año pasado, se exhibieron 14 largometrajes en eventos como el Festival de Cine de Lima, el Festival de Cine de Huánuco, el Festival de Cine de Trujillo, Lima Alterna, y el Festival de Cine Transmedia. Asimismo, las películas nacionales tuvieron presencia en el extranjero a través de los festivales internacionales. Películas como “Función Velorio”, de Aldo Miyashiro, y “El Canto de la Mariposa”, de Núria Frigola, formaron parte de la lista de los seis largometrajes exhibidos en eventos internacionales como el Festival de Tribeca o el Festival Mundial de Cine de Veracruz.

Afiche de “Función Velorio”, película de Aldo Miyashiro que fue exhibida en el Festival de Tribeca y en el Festival de Cine de Austin. Foto: IMDB.

Los medios alternativos ante la reapertura de salas:

Desde julio de este año, las cadenas de cines Cinestar y Movie Time decidieron abrir sus puertas siguiendo los nuevos protocolos de bioseguridad. Un mes después, Cineplanet y Cinemark también reabrieron las salas luego de 16 meses de inactividad. No obstante, “a pesar de la reapertura de los cines, mucha gente sigue prefiriendo consumir películas desde su casa por miedo al contagio”, advierte Pimentel.

En cuanto al entretenimiento en plataformas digitales, los servicios de streaming continúan liderando este espacio. En lo que va del año, se han estrenado películas nacionales como “Resistimos para Existir”, en Cineaparte, “Heridas Ocultas”, en Joinus, y “Abraza tu zapato”, en Lima Gris. Asimismo, se garantizó la presencia del cine nacional en Netflix luego de que la empresa firmara un acuerdo con la productora Tondero para el rodaje de la primera película peruana original de la plataforma.

Afiche de “Historias de Perusalem”, documental de Fermín Tanguis estrenado en la plataforma Cineaparte.

Los festivales de cine también han seguido exhibiendo películas en plataformas digitales en este año. En agosto se realizó el Festival de Cine de Lima, en donde se estrenaron nueve largometrajes nacionales. De este grupo, destacan “Hatun Phaqcha”, de Delia Ackerman, y “Odisea Amazónica” de los hermanos Álvaro y Diego Sarmiento.

Poster oficial de “Hatun Phaqcha”, documental de Delia Ackerman que ganó el premio a mejor documental en el 25 Festival de Cine de Lima. Imagen: Cinencuentro.

Recientemente, algunos festivales se realizaron en varias regiones del país. A inicios de setiembre, Áncash presentaba 34 películas en su primer festival de cine, mientras que, en la capital, se celebraba Lima Alterna, en donde se exhibieron 12 largometrajes. En cuanto a futuros festivales nacionales, 50 películas peruanas serán presentadas en el Festival de Cine de Trujillo a partir de la segunda semana de octubre, mientras que más de 60 producciones nacionales serán exhibidas en el Festival de Cine de Huánuco del 24 al 27 de noviembre.