Foto: Agencia Presentes.

Dania Calderón: la victoria de una mujer trans-gresora

Dania Elizabeth Calderón García, una técnica de enfermería, se convirtió el pasado 28 de septiembre en la primera mujer trans en Perú en lograr el cambio de sexo a femenino en su documento nacional de identidad (DNI) sin tener una cirugía de reasignación genital. Su lucha comenzó hace siete años.

La batalla legal de Dania empezó en 2012 cuando denunció judicialmente al Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec). Finalmente, logró su objetivo: el cambio de nombres. “Cuando llevé mi sentencia y partida de nacimiento rectificada, el sistema de Reniec emitía un mensaje de error, puesto que mi nuevo nombre no coincidía con mi sexo en mi DNI. Ellos tienen una lista de nombres para hombre y mujer. Me parece absurdo”, comenta Dania.

A pesar de haber cambiado su nombre, cuando tenía que hacer algún trámite las personas que la atendían se referían a ella en masculino, pues es lo que figuraba en su DNI. “Cuando viajaba, las personas que atendían en Migraciones me decían ‘señor’. Yo reclamaba, pero a ellos no les importaba”, añade.

Debido a estos actos discriminatorios, Calderón decidió iniciar el proceso judicial de cambio de sexo en el año 2018, el cual duró tres años. Hubo un cambio de juez, lo que alargó la declaración del fallo. Además, se le pidió demostrar que era una persona trans, por lo que Dania tuvo que reunir a los cuatro profesionales de la salud que daban fe de ello.

El juicio se llevó a cabo en el Segundo Juzgado Civil de Lima Este, que se encuentra en la Av. Constructores y se dividió en dos audiencias. En la primera, solo pudo reunir a dos médicos: su psicólogo y su psiquiatra; en la segunda, a los dos restantes, su cirujano y la endocrinóloga Patricia Marquina, quien le suministra hormonas. “El juez cuestionó a la doctora el que me dé hormonas, a lo que ella respondió que cuando yo entré a su consultorio vio una mujer, no un hombre, y ella como profesional de la salud solo se dedicó a brindarme la ayuda necesaria”.

En enero de este año, el juez falló a favor de Dania, lo que le permitiría cambiar su sexo en su documento de identidad. Sin embargo, el Reniec intentó apelar el dictamen en múltiples ocasiones. Dania indica que no quiso acatar lo dictaminado por el magistrado, por lo que este multó a la institución y los exhortó a actuar de buena fe. Finalmente, no pudo interferir más con el debido proceso y acató la orden del juzgado.

El 28 de septiembre, el colectivo Féminas Perú, conformado y autogestionado por mujeres trans que se dedican a brindar apoyo de salud tanto física como psicológica a integrantes de su comunidad, acompañó a Dania a recibir su ansiado DNI con sexo femenino.

Ella se ha convertido en una ciudadana con derechos plenos. “Ahora puedo estudiar sin que me digan que soy ‘hombre’. Ya nadie me llamará ‘señor’. Yo no podía buscar empleo y mucho menos ir a un centro de salud porque me cuestionaban”, señala.

Dania abrazando a su amiga, miembro del colectivo Féminas Perú. Foto: Agencia Presentes.

El nacimiento de una trans-gresora

“Yo soy trans desde que nací”. Dania Calderón empezó su transición de masculino a femenino a los 19 años. Sabía que no sería sencillo. Debido al rechazo familiar huyó de casa, por lo que para sobrevivir y costear sus gastos tuvo que dedicarse al trabajo sexual. “Yo sé lo que era ser trans en los 90’, sé lo que es que nadie quiera caminar contigo a tu lado porque la gente tiene vergüenza, sé lo que es que te nieguen el trabajo por el simple hecho de ser una mujer trans”, dice.

Sumado a la discriminación laboral se suma el estigma social. Cuenta que muchas veces fue correteada en las calles cuando caminaba junto a sus compañeras, también mujeres trans. “En muchas ocasiones me han correteado y tirado piedras a mí y mis amigas”.

Dania pudo terminar sus estudios en enfermería y actualmente trabaja en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Un proceso que no debería ser tan agobiante

Priscilla Pecho Ricaldi, magíster en Psicología de la Pontificia Universidad Católica del Perú y experta en temas de género, señala que el proceso de cambio de datos en el documento nacional de identidad tarda mucho tiempo debido a las trabas tanto legales como sistemáticas que se le imponen a la denunciante. “Hay un sesgo por parte de los operadores de justicia y de los funcionarios del Reniec, quienes se niegan a autorizar y tramitar el cambio”, explica.

Pecho añade que en el Perú no existe una ley de identidad de género, como en otros países de la región. No se concibe que una persona pueda identificarse de una manera diferente a la de su sexo biológico.

Paola Patiño, antropóloga y magíster en estudios de género, afirma que el caso de Dania Calderón, además de marcar un precedente, da cuenta de la realidad de muchas otras mujeres trans: el no querer someterse a una cirugía de reasignación genital. “El hecho de no someterse a esta operación no significa que no sean mujeres o menos mujeres”, sostiene.

Dania Calderón celebrando haber obtenido su DNI con sexo femenino en compañía de sus amigas. Foto: Wayka.

Antes de Dania

Naamin Cárdenas Calderón, popularmente conocida como Naamin Timoyco, fue la primera mujer trans en Perú que logró cambiar su sexo en su DNI. Ella comenzó el proceso judicial contra el Reniec en el año 2003.

Cárdenas fue sometida tres veces a peritajes para “comprobar” su transexualidad. Los médicos la desnudaron para observar si contaba con una cirugía de reasignación genital. Calderón no tuvo que pasar por esta humillación.

Tras ocho años de esperar un fallo, Naamin finalmente recibió su documento de identidad con sexo femenino en el 2011 y lo hizo de manera pública en el programa Magaly TeVe.

Naamin Timoyco posa con su DNI, en donde figura el sexo femenino, tras una larga batalla de ocho años contra el Reniec. Foto: El Comercio.