Consorcio de empresas extranjeras a cargo de la construcción del terminal portuario de Paracas pretende almacenar y transportar concentrado de zinc y cobre.

Un controversial proyecto agita las aguas del mar de Paracas. La empresa Terminal Portuario Paracas S.A. ha solicitado transportar y almacenar concentrado de zinc y cobre en el puerto de la bahía de Paracas. El pedido se realizó en la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental que la empresa presentó por segunda vez al Servicio Nacional Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (SENACE), entidad encargada de su reevaluación.

La construcción y modernización del puerto de Paracas se concesionó en 2014 al Consorcio Paracas, integrado por la empresa española Servinoga S.L. y las empresas brasileñas Pattac y Tucumann. Desde ese año operan en este lugar a través de la empresa Terminal Portuario Paracas S.A, en adelante TPP.

El Terminal Portuario de Paracas. FOTO: Construcción y Vivienda.

En 2018 el TPP solicitó por primera vez modificar el Estudio de Impacto Ambiental. El objetivo era construir una planta desalinizadora, otra de tratamiento de aguas residuales y, lo más preocupante, un almacén de concentrado de zinc y cobre. Dicha solicitud fue rechazada por el SENACE en febrero de 2019, luego de que la empresa no subsanara en el plazo establecido las 33 observaciones que la institución había levantado.

Meses después, el TPP solicitó nuevamente la reevaluación del proyecto. Ahora el SENACE deberá comprobar si las observaciones levantadas en la Modificación del Estudio de Impacto Ambiental fueron o no resueltas, ante la insistencia de la empresa. Sin embargo, para Carlos Agüela, presidente del Frente de Desarrollo Sostenible de Paracas, muchas de esas observaciones son imposibles de levantar.

LA HUELLA DE LA MINERÍA

“Todos los puertos donde se embarcan minerales están contaminados”, advierte Carlos Agüela, quien desde hace años lucha por la conservación de la Reserva Nacional de Paracas. Para Agüela, es inconcebible que en un área natural, protegida por leyes y tratados internacionales, se realicen actividades mineras.

El manejo de concentrado de minerales, como el zinc y el cobre, pone en riesgo la salud de la población local y la vida de las especies que habitan en la Reserva Nacional. Según el último informe que presentó SENACE, los concentrados que el TPP pretende almacenar en la bahía de Paracas están compuestos por sustancias altamente peligrosas como arsénico, plomo y mercurio.

Extracto del INFORME N° 00349-2020-SENACE-PE/DEIN, donde se señala las sustancias de alta peligrosidad que contienen los concentrados de cobre y zinc.

El SENACE también ha observado que la exposición a estas sustancias puede ser realmente nociva para la salud de las personas y animales que habitan en la Reserva Nacional de Paracas, dado que causa efectos cancerígenos y de envenenamiento.

Extracto del INFORME N° 00349-2020-SENACE-PE/DEIN, donde señala los efectos nocivos de la exposición a estas sustancias.

La situación se agrava aún más al observar que, hasta el momento, la empresa no ha podido demostrar que los contenedores de los camiones y almacenes donde se pretende guardar el concentrado de minerales serán totalmente herméticos.

Extracto del informe donde se señala que no ha sido demostrada la hermeticidad de los contenedores de concentrado de minerales.

Esto es especialmente relevante si consideramos que la Reserva Nacional de Paracas es una zona de vientos muy fuertes que pueden llegar hasta los 100 km/h. Carlos Agüela asegura que transportar concentrado de minerales en una bahía dominada por el viento condenaría al ecosistema entero de la reserva. Las fugas de los camiones se podrían esparcir con el viento y contaminar los alrededores.

El presidente del Frente de Desarrollo Sostenible de Paracas también señala que nada asegura que no se cometan “errores humanos”, como accidentes durante el transporte de estas sustancias. “Hay videos de camiones encapsulados que se voltean y derraman el concentrado de minerales”, asegura Carlos Agüela. Los riesgos son muy altos.

Camión se vuelca y provoca derrame de materiales tóxicos en Cusco, el pasado 30 de abril. FOTO: Observatorio de Conflictos Mineros en el Perú.

Somos Periodismo conversó con Freddy Pareja, vocero institucional de la empresa Terminal Portuario Paracas, quien argumentó que afirmar que los contenedores no serán herméticos es un “absurdo”.

“Si la empresa dice que los contenedores serán herméticos está asumiendo ese compromiso. Tendrán un certificado emitido por el Ministerio de Transporte y Comunicaciones. Sin ese certificado no se podrá trasladar los contenedores. Ese compromiso ya quedó plasmado en el Estudio de Impacto ambiental”, aseguró Freddy Pareja.

El SENACE también señaló que el impacto de las posibles actividades mineras en el ecosistema de la zona no ha sido correctamente evaluado por la empresa Terminal Portuario Paracas. Un ejemplo de ello es que no se incluyeron medidas para proteger el hábitat del gecko, un reptil en peligro de extinción que además es una especie endémica de la zona.

Extracto del INFORME N° 00349-2020-SENACE-PE/DEIN, donde señala que no se han especificado medidas para proteger al gecko de Paracas.

Al respecto, el vocero de la empresa Terminal Portuario Paracas afirmó que las autoridades ambientales peruanas son “muy exigentes” y que “le piden a la empresa más de lo que le compete”.

“Va a haber un plan de protección. Se trasladará a todos los geckos de la zona. Nosotros no solo protegemos a los geckos del área donde se realizará el proyecto, sino a todos los de la reserva”, señaló Freddy Pareja. El vocero de la empresa aseguró que en el área del puerto se encontraron cinco ejemplares de la especie.

¿EN NOMBRE DEL PROGRESO?

Paracas es el segundo destino turístico más importante del Perú. El año pasado alrededor de 8500 turistas visitaron la reserva. El turismo es la principal actividad económica que mantiene a la población local. Además de los daños a la salud y la biodiversidad, la contaminación afectaría al principal sustento de estas familias.

Para el economista José de Echave, ex viceministro de Gestión Ambiental y especialista en conflictos mineros, el almacenamiento y transporte de concentrado de minerales es un proceso que no puede desvincularse de la cadena de producción minera.

“La huella que deja un proyecto minero abarca todas sus fases. Una población puede ser afectada por la minería si vive al lado del puerto donde se almacenan concentrados de minerales. El almacenamiento de estas sustancias en Paracas implica un enorme riesgo ambiental, sobre todo si consideramos que es una zona protegida”, afirmó José de Echave.

Carlos Agüela asegura que los impactos socioambientales serían múltiples. La población local, que no es ajena a esta situación, protesta desde que inició la evaluación de las modificaciones en el Estudio de Impacto Ambiental y la insistencia del TPP de implementar estos cambios.

Pobladores locales y activistas ambientales protestan en las afueras del SENACE, el pasado 28 de mayo. FOTO: ASO Paracas.

Para Agüela, realizar actividades mineras en el puerto de Paracas significaría sacrificar a la población local y la biodiversidad de la Reserva Natural. “Un mega puerto es incompatible con área natural protegida”, señaló el presidente del Frente de Desarrollo Sostenible de Paracas.

“Nos vemos expuestos a este potencial peligro en nombre del desarrollo y el progreso económico, ¿progreso para quién?”, cuestionó el presidente del Frente de Desarrollo Sostenible de Paracas.