Debido a la crisis mundial causada por el COVID-19, las empresas de turismo tienen dos opciones: morir con un modelo de negocio que ya no funciona o adaptarse a la “nueva normalidad”. Jean Paúl Benálcazar, gerente general de la agencia de viajes Dimensiones Perú, ha optado por lo segundo. Ahora, él plantea una nueva forma de hacer turismo: viajar a través de los sabores.

Al día de hoy, el sector turismo está paralizado completamente. Se prevé que el turismo receptivo caerá un 65% este año a raíz de la pandemia, según declaró  Edgar Vásquez, ex titular del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR), para Canal N. Nos encontramos ante la mayor crisis del turismo en la historia. En este difícil contexto, Jean Paúl Benálcazar decidió reinventar su negocio y crear Dimensiones Perú Deli, una distribuidora de alimentos típicos locales que él mismo recoge de diversas regiones del país.

Jean Paúl en uno de los viajes a las dunas de Ica. Foto: archivo personal.

Jean Paúl Benálcazar es licenciado en Turismo y Hotelería por la Universidad San Martín de Porres. A fines de los noventa, mientras cursaba el último año de la carrera, decidió fundar Dimensiones Perú, su propia agencia turística. “Tenía 22 años y comenzaba a descubrir el Perú. En esa época la gente empezaba a recobrar la confianza de viajar, luego de los difíciles años de terrorismo”, recuerda.

Jean Paúl ahora está casado y tiene dos hijos. A sus 47 años, había logrado consolidar Dimensiones Perú como una agencia de viajes turísticos que operaba en más de 500 rutas a lo largo de la costa, sierra y selva. Ante la avalancha de ofertas turísticas que se suele encontrar en redes sociales, Jean Paúl prefería trabajar con grupos pequeños y viajar a lugares poco conocidos. “Ya teníamos un público que confiaba en nosotros y en nuestro trabajo”, recuerda el gerente de Dimensiones Perú.

Uno de los tours que Jean Paul realizó en el 2015 a la Reserva Nacional de Pampa Galeras, donde el grupo de turistas participó del rito ancestral andino “el Chaccu de las vicuñas”. Foto: Dimensiones Perú.

La cuarentena lo tomó por sorpresa. Inicialmente pensó que serían 15 días. Al día de hoy ya han pasado cuatro meses de inactividad laboral. “Hemos perdido fechas importantes: Semana Santa, el feriado del Primero de Mayo, del Día del Padre y de la Madre. También perdimos la mejor temporada del año para visitar cataratas, como las que se encuentran en San Jerónimo de Surco, en la provincia de Huarochirí al norte de Lima. Normalmente aumentan su caudal entre mayo y junio”, relata Benálcazar

Uno de los grupos guiados por Jean Paul visita las ruinas de Incahuasi, en la laguna de Parinacochas, en Ayacucho (2017). Foto: Dimensiones Perú.

A diferencia de otros sectores, el turismo no es un servicio de primera necesidad. “Ese es nuestro talón de Aquiles: no somos esenciales para la vida”, admitie Jean Paúl. Las actividades que realizaba se paralizaron. Sin embargo, en medio de la crisis el empresario vio una oportunidad y decidió reinventarse.

“Muchos pueblos vivían de la venta de alimentos y manjares típicos a los turistas. ¿Qué hacen ahora ellos con su producción? Nosotros queremos ofrecerlos para que los artesanos sigan trabajando”, afirma Benálcazar.

Es así como crea Dimensiones Perú Deli, una empresa dedicada a la venta de vinos, piscos, alfajores artesanales y otros productos que trae de varias localidades del Perú. En su camioneta, viaja al pueblo de Santa Cruz de Flores, ubicado en la provincia de Cañete; pasa por el distrito de Yauca, en Arequipa; y llega hasta el pueblo de Moro, que se encuentra en el departamento de Ancash.

Conversamos con Jean Paul Benálcazar, quien relata cómo afrontó este proceso de cambios.

– ¿Cómo surge la idea de crear Dimensiones Perú Deli?

– Quería hacer esto desde hace varios años, pero lo posponía. Ahora nos está yendo muy bien. Es un negocio con pocos riesgos: son productos terminados y, sobre todo, son lugares donde no ha llegado el COVID-19 y se mantiene un protocolo muy estricto. Creo que tengo la suerte de estar en el centro: conozco a los productores y también a los clientes en Lima, quienes confían en nosotros.

– La situación actual plantea varios retos que afectan principalmente al sector turismo, ¿planean continuar con la venta de productos típicos o es solo una medida temporal mientras la actividad turística se reanuda paulatinamente?

– Tenemos pensado continuar con actividades turísticas los feriados, sábados y domingos. Trabajaremos en la venta y distribución de productos durante los días de semana. Creemos que ambas propuestas se complementan, no son excluyentes. Así como también son una ida y vuelta de beneficios entre la empresa turística y los pueblos que visitamos.

– En un futuro, ¿cómo será el turismo en la “nueva normalidad”?

– El MINCETUR ha dicho que serán grupos de máximo 8 personas. Nosotros no tenemos problemas porque siempre hemos trabajado así. Pero ahora, el costo de los viajes subirá porque serán más personalizados. Por ejemplo, si antes un full day a Lunahuaná costaba 90 soles, ahora costará 120 soles. Los costos podrían incrementarse hasta en un 100%.

Jean Paúl asegura que el turismo se encarecerá para poder cubrir los costos con una menor cantidad de clientes. “Es la única forma de asegurar que esto funcione. Es importante viajar con las condiciones adecuadas”, afirmó.

Un grupo turístico de Dimensiones Perú en el antiguo muelle abandonado de Pisco (2017). Foto: Dimensiones Perú.

Para el fundador de Dimensiones Perú Deli, la situación del turismo en el Perú será complicada. Aún en el turismo local habrá muchas dificultades. Las medidas estrictas de la cuarentena se mantienen en siete de las veinticinco regiones del Perú, pero el riesgo de contagio no ha desaparecido. Mientras tanto, Jean Paúl hará lo que él denomina turismo de sabores. “Queremos que ahora la gente viaje a través de lo que está comiendo”, afirma Benálcazar.