Michelle, el desafío de ser madre y universitaria

 

Fotografías y texto: Rodrigo Cáceres

Michelle tiene 21 años y estudia educación en la PUCP. Es madre de una linda niña llamada Isabella. Ella vive en Miraflores, en la casa de sus padres junto a Giancarlo, el padre de su hija. Ser madre a esa edad no es inusual -es más frecuente de lo que se piensa-. Eso sí, cambia tu vida y la de las personas que te rodean.

Muchas chicas deciden abandonar sus estudios y actividades rutinarias por un tiempo para cuidar a sus hijos recién nacidos. Es una decisión comprensible, pero el riesgo, a mi entender, es que nunca vuelvan a retomarlos.

Un hijo en plena juventud implica un cambio radical, pero se sigue siendo joven. El caso de Michelle no es diferente, su vida ha cambiado y todo lo que hace gira alrededor de su hija. Gracias a la ayuda y el soporte emocional de su familia y sus amigas, ella prosigue con su vida cotidiana. Isabella no tiene ni seis meses, etapa donde la madre es inseparable, pero aun así no ha dejado sus estudios. Y de vez en cuando sale a divertirse con sus amigas, porque sigue siendo joven.

En estas fotografías quiero mostrar que ser madre joven no es motivo suficiente para dejar de hacer tus cosas. Hay innumerables casos en que las chicas son abandonadas por sus parejas o sus padres. Es cierto, el camino se hace más difícil, pero no imposible. ¿Quién no lucharía para salir adelante por su hijo, verdad?

*Este trabajo fue presentado en el curso Fotoperiodismo.