30/06/2018

Empezaba a correr la década de los 70 y por primera vez los peruanos podían ver por televisión a su selección en un Mundial. Aún se estaba lejos de un acceso masivo y la escala de grises era el filtro obligado, pero la emoción de la gente estaba a tope. Casi 50 años después, la pasión se mantiene pero la experiencia de ver los partidos frente a la pantalla es otra. Hoy no solo los teléfonos son inteligentes, también tenemos los Smart Tv, que se suman a la tecnología LED y los sistemas multicámara.

Por Mireya Fabián y Jessie Alvarado

Faltaban dos minutos para que la selección peruana jugara la fecha 15 de las Eliminatorias al Mundial de Rusia 2018. Era 31 de agosto y esta vez el equipo se enfrentaría a Bolivia en el Estadio Monumental. A 20 kilómetros de ahí, se encontraba Víctor Herrera Martínez (64 años), exjugador de Deportivo Municipal, y más conocido como ‘Cherote’ por sus amigos. La luz se había ido en el asentamiento humano Chabuca Granda y Víctor no podía esperar más. Se paró, caminó lo más rápido que pudo y llegó al barrio Dos de mayo, ubicado entre el jirón Ramón Cárcamo y la avenida Morales Duárez en el Cercado de Lima. Allí, por suerte, habían sacado un televisor afuera de una tienda. ‘Cherote’ se quedó a mirar todo el partido y no fue en vano: Perú obtuvo su segunda victoria consecutiva. “Yo no me puedo quedar metido en mi casa sabiendo que está jugando la selección. Es desesperante. Eso nos debe pasar a todos, creo”, dice.

‘Cherote’ está en lo cierto. ¿Quién no ha corrido hasta la tele más cercana para ver los partidos de Perú en los últimos meses? Solo contabilizando siete ciudades peruanas, el último y decisivo encuentro con Nueva Zelanda sumó 63 puntos de rating, según cifras publicadas por Kantar Ibope Media. Y es que, si los peruanos no pueden ir a los estadios, buscan alentar a la selección frente a una pantalla de televisión. Un artefacto que es el segundo más presente en los hogares nacionales, después de la cocina, según el estudio ‘Consumo radial y televisivo’ (2015) del Consejo Consultivo de Radio y Televisión (Concortv).

‘Cherote’ no fue ajeno a esta estadística. Iba a cumplir una década ahorrando en un banco local, cuando decidió invertir en una compra. Le pidió a su hijo que lo acompañe a retirar todo el dinero de su cuenta para comprar un plasma LG de 44 pulgadas, a alrededor de S/. 1800. Gracias a él, vería lo que restaba de las clasificatorias a Rusia.

 

A la derecha: Víctor Herrera, ‘Cherote’ luego de asistir a la tradicional ‘pichanga’ de domingo. Crédito: Jessie Alvarado.

Así como ‘Cherote’, muchos hinchas vieron en los partidos de Perú la razón perfecta para adquirir uno de estos artefactos. Esto se refleja en el crecimiento de la tenencia de Smarts TV en el Perú: “De 5.1% en el 2015 se pasó a 21.4% en el 2017; es decir, un incremento de casi cuatro veces más”, precisa un estudio de la Compañía peruana de estudios de mercado y opinión pública (CPI).

Por su parte, desde Saga Falabella, el jefe de la sección ‘Electro’, Jimmy Cruz, indicó que la venta actual de televisores representa el 60% de toda la sección de electrodomésticos.

Sin embargo, hace 88 años, la televisión no existía durante la participación de la selección peruana en el primer mundial de fútbol: Uruguay 1930. Y es que en vez de vivir cada partido con imágenes, los hinchas tenían que imaginar las jugadas en la cancha, a través de la voz de un locutor de radio, que asumía el rol de un fabulador.

Cuando Perú participó entonces, como invitado, la televisión era un sueño aún lejano para los hinchas. Mediante la voz de recordados locutores radiales como Óscar Artacho Morgado de la desaparecida “Radio Colonial”, los peruanos tenían que usar su ingenio para recrear en su mente cada pase y gol que se les era narrado.

Para ‘Cherote’ era como vivir el campo imaginariamente. Él aún no había nacido cuando Perú participó en este mundial, pero sí recuerda los primeros años de su vida en los que disfrutaba de los partidos de la selección a través de la radio. En base a las posiciones de los jugadores, imaginaba cada encuentro: “Si Muñante tenía la pelota era que estaba por extremo derecho y si Mifflin la tocaba, era que esta había retrocedido al centro”, recuerda.  

La energía que transmitían los narradores de radio en cada encuentro generaba una gran emoción en los hinchas que se reunían a escucharlos. Era el compromiso que tenía el locutor con cada narración lo que hacía que el partido pareciera más sorprendente de lo real. Así lo recuerda el sociólogo y docente de la PUCP, Abelardo Sánchez León: “Escuchando la radio, parecía que los jugadores se movían a una velocidad increíble y creo que no era así. Con la llegada de la televisión, ese entusiasmo del locutor luego se empezó a extrañar”. Se gestaba una transición de la voz a la imagen.

Así solían escucharse los partidos de fútbol en Perú antes de la llegada de la TV. Fuente: Arkiv Perú.

 

México 70: por primera vez en la tele

‘Cherote’ recuerda la primera televisión que le permitió disfrutar de los partidos de la selección. Era un aparato de forma semicuadrada y con cuatro patas que le pertenecía a su abuelo. En cada partido, Víctor se recuerda sentado en el piso de su sala, aún niño, rodeado de sus padres, abuelos y tíos, y saliendo descalzo a la calle para celebrar cada gol. Sin embargo, la señal aún débil durante las transmisiones hacia que la familia Herrera Martínez se perdiera varias anotaciones. Tenso, Víctor se agarraba la cabeza, esperando que la imagen volviera, según recuerda.

Tuvieron que pasar algunos años más para que la blanquirroja regresara a un Mundial, México 70. Para entonces, la radio ya no era la única opción y ‘Cherote’ contaba 16 años. Era la primera vez que se podía ver a Perú en un Mundial por televisión. Luego de un proceso lento iniciado en los años 50, la TV ya era un aparato familiar en nuestro país y la buena calidad de la señal internacional, una realidad.

Fue con la clasificación a México 70 que los once jugadores, al mando del entrenador brasileño Waldir Pereyra, “Didí”, se convirtieron en los nuevos ídolos que marcarían el comienzo de una “década dorada del fútbol peruano”, recordada así por el gran desempeño que mostraron entrañables jugadores como Teófilo Cubillas, Roberto “Cachito” Ramírez y Roberto Chale en el campo de juego.

 

Argentina 78: los partidos a color

En esa misma década, la medida que impedía la importación de televisores hacia Perú, durante el gobierno militar de Francisco Morales Bermúdez, hizo que en nuestro país se desarrollara un “mercado negro” de ventas de televisores a color. Eran muy pocas las familias que podían ver un partido de fútbol en su color original. Entonces, podían identificarse dos tipos de privilegiados: los que tenían televisor en blanco y negro y los que lo tenían a colores.

‘Cherote’ ahora convertido en un joven de 24 años, pertenecía a este primer grupo que pudo disfrutar de los partidos de ese mundial en blanco y negro, en su antiguo televisor de marca Phillips. El precio que había que pagar por los nuevos aparatos a color fue un monto que no pudo costear hasta los ochenta, cuando ya era un hombre casado.

A diferencia de México 70, los hinchas pudieron disfrutar este mundial solo por dos canales de señal abierta que habían adquirido los derechos de transmisión: Panamericana Televisión y América Televisión. Con una mesa de comentaristas encabezada por Humberto Martínez Morosini, el canal ubicado en la avenida Arequipa le hacía la competencia a América TV, que tenía en sus filas al ya popular  Luis Ángel “Rulito” Pinasco, precisa el portal Arkiv, que lleva más de 15 años construyendo un potente archivo de la cultura popular peruana.

Humberto Martínez Morosini narra un gol de Perú a Escocia en Argentina 78


España 82: más competencia entre marcas

La disolución del gobierno militar y la llegada del nuevo presidente, Fernando Belaunde Terry, condujeron a que se pudiera desarrollar, finalmente, un libre comercio de televisores en nuestro país, con marcas como “Toshiba”, “Sony Trinitron” y “Tatung Audiocolor”. Estos aparatos, que en su mayoría transmitían imágenes a color, empezaron a adornar las galerías de electrodomésticos de la capital, convirtiéndose en toda una tendencia comercial. La ocasión se presentaba perfecta para disfrutar el cuarto mundial en que Perú participaría: el Mundial de España 82.

Para entonces, ‘Cherote’ ya tenía 28 años. Él recuerda que en solo cuatro años, la televisión ya había cambiado de forma radical: “Era otro modelo de televisión, más largo y más nítido. Ya no era por tubos sino transistorizado”, cuenta con una suave voz que lo caracteriza. Pero lo que no cambiaba era que él continuaba viendo los partidos con su familia y en casa, pese a que en algunos distritos, la hinchada ya se juntaba para ver a la blanquirroja en lugares estratégicos como el óvalo de Miraflores.

Aviso publicitario de Toshiba con el ex futbolista Gerónimo Barbadillo. Fuente: Arkiv Perú.

A pesar de que fuimos eliminados de España 82 sin haber ganado un solo partido, la cobertura mundialista de Panamericana, que había comprado los derechos de transmisión de la Copa, tuvo una importante llegada al hincha, que disfrutaba del recordado programa “Gigante Deportivo” conducido por Pocho Rospigliosi.

Para Abelardo Sánchez-León, la situación que enfrentó el seleccionado en los años ochenta retrata un hecho que hoy se vive a diario en todos los equipos de fútbol: la subsistencia de este deporte a través del financiamiento de la televisión. Pese a que por mucho tiempo se creyó que la televisión mataría al fútbol, para Sánchez-León ha sucedido todo lo contrario: este permite que el deporte del balompié mantenga su popularidad hasta la actualidad.

 

Rusia 2018: el apogeo tecnológico

Pasaron ocho ediciones desde España 82 y para Rusia 2018 la televisión, seis décadas después de su llegada, ha sufrido una metamorfosis: con una pantalla cada vez más delgada (e incluso curva), con colores, sonidos y una señal de calidad que no dejan perderse ninguna jugada y hasta con la posibilidad de elegir el ángulo de la imagen, a través de un sistema multicámara, novedad del servicio de televisión satelital de Direct Tv.

Para este Mundial ‘Cherote’ no ha cambiado su forma de disfrutar cada encuentro: al lado de su familia en su pequeña casa del asentamiento humano Chabuca Granda. Ahora, con 64 años y con la misma televisión de 44” que se compró para las Eliminatorias, Victor Herrera ha vivido cada partido, ya no con sus abuelos, padres y tíos, sino con sus cuatro hijas, su hijo y sus nietos, a quienes desde pequeños les enseñó a alentar a su amada selección.