Cambios en las rutas de transporte, suspensión de obras de construcción, movilización masiva de padres e hijos y hasta titulares en las portadas de los diarios. Todo esto provoca el Gaokao, el examen de admisión universitaria más competitivo del mundo; una prueba en la que millones de jóvenes buscan asegurarse un futuro académico y un mejor desarrollo profesional.

Desde Beijing, escribe Julio Panduro (*)

La selección más grande del orbe para ingresar a una universidad se realiza en China, donde este año se presentaron nueve millones 75 mil escolares, la cifra más alta de la última década.  Ellos compitieron por obtener las mejores puntuaciones y así acceder a los centros universitarios del gigante asiático. 

Para una nación de casi 1,400 millones de habitantes, la oferta de aproximadamente cuatro millones de plazas provoca una competencia feroz que obliga a los jóvenes chinos a dedicar diez años de preparación para responder un examen que dura dos días, y de cuyo resultado depende el futuro de la nueva generación china, quizá la más preparada de la historia, dispuesta a ser la élite del país.

Conscientes de la importancia del Gaokao, las autoridades chinas dispusieron en junio pasado una serie de medidas para que los jóvenes puedan dar el examen sin mayores inconvenientes. Por ejemplo, en Beijing se ordenó que los autobuses de las 381 rutas que pasan cerca de las aulas en las que se realizaron las pruebas no toquen el claxon.

Además, en la mayoría de las ciudades chinas se impusieron controles de tráfico con el fin de asegurar la llegada fluida de los postulantes; también se suspendieron las obras de construcción cerca de las escuelas, los bailes y todo tipo de eventos que provocara ruidos.

En los días previos, los medios incluso habían previsto hasta las condiciones meteorológicas que habría durante el Gaokao y numerosos expertos llenaron páginas de los periódicos con consejos para los estudiantes: desde la dieta más equilibrada para hacer un buen examen, hasta la mejor forma de evitar que la menstruación afecte el rendimiento de las mujeres.

Importancia creciente

El Gaokao se realiza desde 1977, y conforme avanzaron los años, ha ido evolucionando hasta convertirse en una prueba de alto nivel de exigencia. La fórmula utilizada para el examen es conocida como 3+X: el tres indica el número de las asignaturas obligatorias (lengua china, matemáticas e inglés), y la X se refiere a las materias opcionales. Los estudiantes deben elegir una o dos asignaturas entre física, química y biología (para los de Ciencias) o política, historia y geografía (para los de Humanidades).

Si bien existen muchas variantes regionales, en general la nota máxima del examen es 750, y los estudiantes usualmente optan por una o dos universidades para ingresar a una carrera, conforme al puntaje obtenido.

Tal es la importancia del Gaokao que copiar durante alguna de las pruebas, es un crimen incluido en el Código Penal de China y punible con hasta siete años de prisión. Esta pena se aplica desde 2016 debido a la existencia de mafias que intentan vender artefactos a los estudiantes para que hagan trampas, como prendas de ropa con micrófonos incorporados.

Los padres de los escolares acompañan a sus hijos hasta los locales del Gaokao y esperan pacientemente su culminación.

Presión y excelencia

En China, la mayoría de los estudiantes y sus padres consideran que ingresar a una buena universidad significa un futuro prometedor. Y tras varios años de la política de un solo hijo, los unigénitos son sometidos a una intensa presión para entrar a un centro universitario de élite.

Esa presión viene de un sistema educativo competitivo, donde desde pequeños se intenta entrar en las mejores escuelas e institutos para después acceder a las mejores universidades. Los jóvenes también reciben presión de sus padres, que tienen depositadas todas sus expectativas en el hijo único. Y por último, reciben la presión de los profesores, que en muchas ocasiones son evaluados por la cantidad de estudiantes que superan el Gaokao.

Tal situación provoca que los niños, y especialmente los adolescentes, se preparen a tiempo completo para ese examen. En algunos casos estudian diez horas diarias y los fines de semana llevan clases de algún de instrumento musical o reciben lecciones de inglés. Es por ello que, en su mayoría, son diestros en interpretar melodías con instrumentos clásicos o tradicionales, y se comunican fluidamente en la lengua inglesa. Toda una educación de excelencia.

Lamentablemente, esa presión les genera cuadros de ansiedad o neurosis, e incluso algunos han llegado al suicidio. Desde el Gobierno central hasta las provincias, numerosas instituciones están intentando rebajar la presión que sufren los jóvenes estudiantes, de tal manera que durante los días previos al Gaokao, los periódicos se llenan de consejos para aliviar esa presión, dirigidos a padres, profesores y alumnos.

Si algún estudiante no logra superar el Gaokao, tiene la oportunidad de postular en los próximos años, pero ya con el golpe anímico de no haber superado esta gran prueba educativa al primer intento.

 

(*) Licenciado en Ciencias de la Comunicación (USMP) y magíster en Ciencia Política (PUCP).
Periodista político por 25 años y docente por más de un década en diversas universidades del Perú. Actualmente profesor de español y cultura latinoamericana en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing. Integrante del proyecto Hacer Periodismo en China, conformados por periodistas peruanos en Beijing.