Es educadora de profesión y actual titular del Minedu. Marilú Martens lleva poco más de un mes en el cargo y ha tenido que aclarar que en el currículo escolar no existe ‘ideología de género’, como afirman ciertos colectivos vinculados a grupos religiosos. Para contrarrestar la desinformación que estos colectivos despliegan, la ministra ha salido a los medios a dar cuenta de las primeras tareas de su gestión.

Marilú Martens asumió  el cargo de ministra de Educación el 18 de diciembre de 2016, después de la censura a Jaime Saavedra.  A Martens le ha tocado estar al frente del sector en una coyuntura marcada por la acusación de  que el Estado quiere implantar una supuesta ‘ideología de género’ en las instituciones educativas. Desde que asumió su mandato ella lo ha negado rotundamente.

Estos grupos, de orientación evangélica y ultra conservadora, realizan durante las últimas semanas intensas campañas en redes sociales como Facebook y Twitter. Han creado cuentas para insistir en sus reclamos y buscan incidencia tanto en la agenda de los medios como en la opinión pública. La presión de estos colectivos llegó a su punto más álgido el último viernes, cuando realizaron la marcha ‘Con mis hijos no te metas’, la cual llegó hasta la sede del Ministerio de Educación, en San Borja, para exigir que se elimine la llamada ‘ideología de género’ del currículo escolar de 2017.

Recientemente la ministra de Educación fue entrevistada por el diario El Comercio. Aquí un resumen de sus respuestas más relevantes:

La ideología de género es un invento.  Lo que se aplica en la educación pública, explicó la ministra, son siete enfoques transversales, uno de los cuales es la igualdad de género, que está vigente desde el año 2004. Este es un enfoque de igualdad de derechos, deberes y oportunidades de género. No hay ninguna ideología. “Esos son mitos, creencias de grupos religiosos o de otra índole”, aseguró, antes de remarcar que el Ministerio de Educación valora a la familia y la reconoce como la primera formadora de niños y adolescentes; por eso quiere padres informados. Consciente de que un sector de la población aún tiene temores y dudas al respecto, Martens se muestra abierta al diálogo.  Se reunió, por ejemplo, con Salvador Piñeiro, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, y con otros obispos. “Ellos entendieron perfectamente cuál es la posición del Minedu: no hay ideología de género en el currículo nacional”, reafirma.

Los huaycos no llegarán a los salones de clase. Estamos a escasas semanas del inicio del año escolar y una de las tareas del Ministerio de Educación es habilitar aulas donde los alumnos se sientan cómodos y aprendan en un ambiente apropiado.  La ministra explica que por estos días sus funcionarios revisan toda la infraestructura de los centros educativos a nivel nacional. Han visitado las ciudades afectadas por huaycos para reconocer el estado de la infraestructura educativa y repararla o reemplazarla si es necesario. Sin embargo, Martens reconoce que hay una  enorme brecha en infraestructura y que se necesita un  presupuesto mucho mayor para hacerle frente.

Continuar la reforma iniciada por Saavedra.  Martens integró el equipo de Saavedra cuando este era ministro de Educación. Comparte sus orientaciones en materia educativa y tiene claro que la reforma educativa es indispensable. “Vamos a seguir con la reforma y sus cuatro componentes que tienen que caminar de forma paralela: la revalorización de la carrera docente, la gestión de las escuelas, los logros de aprendizaje y la infraestructura educativa”, afirmó.

Implementar el nuevo Currículo Nacional de la Educación Básica. Este proceso se inició el 1 de enero. La ministra indica que ha comenzado en cuatro mil colegios de nivel primario ubicados en áreas urbanas. La norma técnica ya está publicada y el ministerio está brindando orientación a los directores. “Queremos darles la tranquilidad de que no se trata de una imposición, sino un trabajo conjunto y gradual”.

La Ley Universitaria puede mejorarse. Atacada por la mayoría de universidades públicas y privadas que se resisten a la supervisión del Estado, la Ley Universitaria ha sido también zarandeada por las bancadas de oposición en el Congreso. Al respecto la ministra admitió que la ley es susceptible de mejoras: “Todo es perfectible, no hay nada escrito en piedras”. Precisó que ya se ha reunido con expertos del sector para proponer mejoras a dicha norma. El resultado de esta revisión se traducirá en una propuesta de modificación que próximamente será presentada al Congreso.

 

Puede leer la entrevista completa aquí.