‘Rebelde sin pausa’ es un libro que narra la trayectoria profesional y resalta la obra periodística de César Lévano, actual director de Diario Uno y profesor de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  El autor de este texto biográfico es Paco Moreno, discípulo del veterano hombre de prensa quien, a los 90 años, sigue ejerciendo la carrera.

Edmundo Dante Lévano La Rosa, conocido en el mundo periodístico e intelectual como César Lévano, acaba de cumplir 90 años.  Su edad no ha sido y no es un obstáculo para que siga compartiendo su vasta cultura y sus conocimientos sobre periodismo en las aulas universitarias. Tampoco los años han impedido que continúe escribiendo una columna política en el diario que dirige. Paco Moreno, quien ha tenido el privilegio de ser su alumno y luego hacer periodismo bajo su conducción, es el autor de ‘Rebelde sin pausa’, un libro sobre la trayectoria del nonagenario  periodista y profesor. El texto se presentó la noche del último viernes en el auditorio “José Russo Delgado”, de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

La presentación del libro estuvo a cargo de Edmundo Cruz Vílchez, reconocido periodista de investigación; Paco Moreno, editor de política de ‘Diario Uno’ y autor del libro, y Róger Antón, representante de Ediciones Altazor. Los tres compartieron mesa y tertulia con el ilustre periodista César Lévano.

De izquierda a derecha: Edmundo Cruz, Paco Moreno, Róger Antón y César Lévano.

Róger Antón fue quien comenzó la presentación. Para él el libro es un acto de amor y cariño.  “Rebelde sin Pausa’, explicó Antón, es una entrevista viajera con César Lévano. Es también la crónica de dicha entrevista, una tarea que a Paco Moreno le tomó dos años de reportería, redacción y edición del texto que ahora vemos publicado. Trata de sus inicios como canillita, de su juventud humilde y esforzada, de su militancia comunista, de su ingreso al periodismo, de los años que pasó en prisión, de su lucha por la libertad de expresión y su pasión por la docencia. El texto también da cuenta de su inquietud social, de su afán de justicia, de su fe por un Perú mejor y de su esperanza por los trabajadores de su pueblo.

Llegó el turno de Edmundo Cruz, veterano reportero de investigación formado en la revista y en el diario La República.  Para él la fructífera historia de Lévano estaba esperando un autor hace tiempo. Saludó por eso que haya sido  Paco Moreno quien haya asumido esta tarea. Edmundo comentó que el texto es “útil y necesario” porque a partir de su lectura podemos conocer la vida de un buen periodista: “Una vida con un perfil trascendente, muy humano y muy profesional”. Y este libro, añadió, ayuda a que los jóvenes tomen la trayectoria de Lévano como un ejemplo a seguir.

La palabras de Edmundo estuvieron marcadas por la emoción y el entusiasmo. Contó que al leer el libro sintió una admiración desbordada por Lévano: “Es extraordinario descubrir cómo una persona que tuvo que vencer muchas dificultades lo hizo de una manera grandiosa, especial y singular”.

“Es uno de los periodistas peruanos más brillantes y tiene una formación autodidacta”, resaltó Edmundo. Su voz seguía cargada de vigor y convicción.

Paco Moreno recordó que Lévano fue su maestro en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Fue él quien lo orientó en las lecturas y en la escritura diaria y constante. De Lévano se le quedó grabada la frase: “No se puede escribir si no se lee”. Contó que Lévano le recomendó leer un libro de Víctor Hurtado Oviedo titulado ‘Pago de letras’. Lo estaba leyendo cuando se detuvo en la página 109. Encontró una frase increíble, una “joya”, como él la llama. Allí se describe a Manuel González Prada como “ateo en política, anarquista en religión y rebelde sin pausa”.

Las tres últimas palabras “rebelde sin pausa” quedaron grabadas en la mente de Moreno e hicieron que inmediatamente pensara en el profesor que le recomendó el libro. Las utilizó como título en crónicas y reportajes que publicaba sobre Lévano, pero no estaba satisfecho. Entonces decidió escribir una biografía sobre su maestro. Escribió y escribió, en un momento no pudo avanzar y se “encerró en el silencio”. Optó por hacerlo de manera diferente y utilizó la técnica “gente como uno”, así denomina él a las crónicas de conversaciones y a las historias de un diálogo. “En la academia, un «gente como uno» no es otra cosa que una entrevista, pero no es solo una entrevista de preguntas y respuestas, también contiene diálogos, escenas con narración, descripción, divagaciones y breves ensayos”, explica el escritor.

El libro es una creación colectiva y reúne las palabras de Alfonso Tealdo, César Hildebrandt, Víctor Hurtado Oviedo, Enrique Zileri, Víctor Raúl Haya de la Torre, entre otros personajes de la cultura y política peruana.

El autor concluyó que su obra “es la historia de una entrevista viajera en un taxi por los principales rincones de Lima que tienen que ver mucho con la vida del personaje, a quien queremos y admiramos profundamente”.

César Lévano firmando autógrafos.

Cesar Lévano fue el último en hablar. Agradeció con ese carisma que no ha perdido lozanía con los años. Confesó que no había venido preparado para dar un discurso. Pero su  experiencia y elocuencia le permiteron improvisar y compartir con su auditorio una pequeña autobiografía. Hay una historia que le gusta mencionar: su lucha  contra la International Petroleum Company. Desde un periódico chico y sin ayuda económica ni orientación periodística, inició una campaña intensa para sacar del Perú a la empresa petrolera que le estaba robando a los peruanos durante décadas. La campaña llegó al Congreso, e incluso al Ejército peruano, institución que finalmente se pronunció en contra de la transnacional petrolera.

También recordó cómo aprendió alemán utilizando el idioma italiano. O sobre algunos sueños que no merecen olvidarse, como que ningún niño muera de hambre. Lévano nos deja el mismo mensaje que le trasmitió a su alumno Paco Moreno: “Si no lees, no puedes escribir. Rechazo la ignorancia, el conocimiento a medias o la jactancia injustificada”.

El evento termina con Margot Palomino cantando ‘Flor de Retama’: ‘Huele a jazmines, violetas, geranios y margaritas/a pólvora y dinamita/ ¡Carajo! /¡A pólvora y dinamita! /¡Carajo!

Hubo un carajo vociferado por todos los asistentes en el recinto, pero el último solo fue gritado, y a viva voz, por el personaje principal de la noche: el periodista César Lévano.

Sobre El Autor

Sebastián Velásquez

Interesado en la política peruana y en temas internacionales. Mariachi en proceso y amante del wrestling.

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